martes, 3 de noviembre de 2015

Los increíbles errores de campaña de Daniel Scioli



Breve análisis de campañas políticas 2015: Scioli y Macri 
 (Aclaración: ya envié este texto por e-mail al equipo de campaña, con mis datos personales. No encuentro otro medio para comunicarme de manera más "privada")

En los spot televisivos de los dos principales candidatos a la presidencia, Daniel Scioli y Mauricio Macri, se pudieron ver estrategias de campaña diferentes. Lo de Macri es obvio y fácil de resumir. El empresario logró presentarse ante el electorado como una persona simple y “buena” que sólo busca el bien para su país. Pero lo fundamental es que logró “acercarse” a la gente. Así fue, siendo un hombre del establishment, lo pudimos ver hablando sentado en la escalera de una tarima de teatro con unas sillas de madera mal apiladas en el fondo. El detalle estaba cuidado al máximo: la escenografía austera; la mirada a la cámara y sus palabras se dirigían en forma directa, como si se tratara de un secreto, a los oídos de cada televidente… “te quiero decir a vos…”. También lo pudimos ver en un escenario rodeado de simpatizantes, dirigiéndole la palabra en forma directa a alguno de los que allí estaban; nuevamente: “te quiero decir a vos, sí, sí a vos, al de camisa celeste…”. Y, como si fuera un pastor protestante repitió una y otra vez: “podemos, yo te digo que se puede, se puede vivir mejor… y lo vamos a hacer juntos…, claro que se puede, [bajando la voz] depende de vos, de vos, de vos [señalando a personas concretas que estaban presentes en el acto], depende de todos nosotros [con vos más baja, articulada y tranquila], podemos vivir mejor…” [elevando el tono]. Una vez más, cada cosa estaba cuidada en cada detalle: el tono justo, el vaivén de cada palabra ensayada ante Durán Barba, la ropa adecuada, el maquillaje perfecto, los colores claros y precisos. Incluso, por ejemplo, el uso de un micrófono típico y apto para escuelas, pero que, con las nuevas tecnologías, es absolutamente innecesario. Sin embargo, allí estaba Macri con el enorme micrófono en la mano hablándoles, cara a cara, a un nutrido grupo de jóvenes que lo rodeaban.
Un amigo, licenciado y especialista en marketing, que trabaja en una importante cadena comercial, me dijo: “el equipo de campaña de Cambiemos logró hacerme sentir que Macri vivía a la vuelta de mi casa; y mirá que estamos en Mendoza a 1.200 kilómetros de la Capital”. Luego de algunos elogios a Durán Barba, me aclaró, innecesariamente para mí, pues nos conocemos desde hace muchos años, que “obviamente, voté a Scioli”. En otros spot se lo vio tomando mate con una persona, abrazando a una abuela, etc., etc. Lo cierto es que el equipo de campaña de Macri logró no sólo llegar, como un susurro, al oído de los electores, sino que también pudo posicionar al distante empresario como el hombre de barrio, tan común como cualquiera. Es decir: exactamente lo que no es. También lo pudimos ver sentado a una mesa austera, simple, junto a Vidal y Michetti, como grandes y sencillos amigos que se juntaron para salvar al país.

Por otro lado, pudimos ver a un Scioli automatizado o autómata o tecnócrata de gestión, ante un atril hablando y dirigiéndole la palabra a nadie. O, en todo caso, a un grupo oscuro, “des-iluminado”, sin rostro. Lo pudimos ver, desde ese lejano y formal atril, levantando la mano y señalando con un dedo…, y con la vista puesta… ¡en nadie! Lo pudimos ver en un breve “intercambio” con una pareja beneficiada por la ley de fertilización asistida. Sí, un “intercambio”; ¿a cuántos metros de distancia?; ¿50?, ¿70? Para la psicología del televidente había kilómetros, mientras Macri saludaba gente a diestra y siniestra, le hablaba a jóvenes a los que podía tocarle las manos…
Unas semanas antes del 25 de octubre envié un tuis al equipo de campaña, entre otros, en el que decía: “Daniel Scioli, un buena persona, un gran ser humano”. La idea no tenía nada de original: es lo que dejan trascender las personas que lo conocen, sus propios comportamientos, genuinos, como dice un cable de la embajada de EE.UU. en Bs. As., filtrado por Wikileaks y publicado por Santiago O´Donnell. Nada original…, sin embargo alguien respondió, irónicamente, “qué interesante”; otros entendieron y repitieron el mensaje. Mi intención era dejar en claro dos “leyes” de la propaganda política: “ley” de la simplicidad y “ley” de la máxima diferenciación. Es así: podía ver que en la realidad “real”, había una gran diferencia entre Macri y Scioli. Diferencia de calidad   de personas. Sin embargo, el equipo de D. Barba supo invertir la realidad. ¡Increíble!, no hay nada más difícil que posicionar a un candidato, en el marco de un brief, como algo que no es en la realidad. Y nada más fácil que hacerlo cuando se parte de la realidad del candidato. Pero lo inaudito ocurrió: Macri fue Scioli y viceversa.
Esperé hasta último momento un giro en la campaña de Scioli, pensando que lo mejor estaba reservado para los últimos días. Pero no: el monótono Scioli hablándole a nadie, incluso denotando en esos primerísimos primeros planos, cierto hartazgo, que seguramente debe tener, pues no le deben faltar motivos, pero que el equipo de campaña debe corregir al momento de grabar el spot. Esperé hasta el final ese giro, pero en vano. El final fue lo mismo que el principio: Scioli de traje; Scioli reunido con gobernadores e intendentes (¿A quién le interesa ese tipo de reuniones, excepto a la interna?) Y así de seguido: Scioli con rostro desdibujado, en un lugar intangible, imperceptible, fuera de la escenografía realista, hablando con poca seguridad a todos y, por consiguiente, a nadie…
Resumiendo: “Macri me hablaba desde la vuelta de mi casa y Scioli desde el ARSAT–2”, me dijo aquel amigo especialista en marketing empresarial. Disculpen si soy lapidario o exagerado, pero la campaña careció de profesionalismos elementales.
Por último es oportuno dejar en claro que esto es el resumen de una opinión técnica, que estoy elaborando para publicar en un portal mejicano en el que tengo una columna. (La opinión política ya la he enviado y seguramente será publicada en estos días. Pueden leer mi columna, llamada “En conflicto” a través de este enlace: http://masdimensiones.com/ 
Decía que se trata de una opinión técnica y, por lo tanto, no he evaluado cuestiones políticas, complejas, como las operaciones de prensa de los grupos Clarín y Nación, contra CFK, contra Axel Kicillof, la barbarie y “referéndum” mediático al que fueron sometidas las elecciones de Tucumán; y, principalmente, la jugada mayor: la operación contra Aníbal Fernández.
Pero también sé que una buena campaña puede llevar a la presidencia hasta una persona incapaz de gobernar, como fue el caso de Fernando De La Rúa. “Dicen que soy aburrido…”  Teniendo todo, especialmente la “materia prima”, como es el caso de Daniel Scioli, para hacer una excelente campaña, quienes conocemos un poquitito de esto tuvimos que observar la espantosa campaña encabezada por Alberto Pérez.
También sé que no soy nadie. Sólo un simple  provinciano, que trabajó, en Mendoza, hace unas décadas, en una exitosa campaña llevada adelante por Hugo Haime (en la mayoría de las que siguieron, fracasó) y colaborador en otras provinciales. También fui JTP de la Cátedra de Marketing, Propaganda y Publicidad, de la Carrera de Comunicación Social, de la FCPyS de la UnCuyo; titular de la cátedra–taller de Medios de Comunicación, de la Facultad de Educación Elemental y Especial, también UnCuyo, Universidad de la cual egresé como licenciado en Comunicación Social.
Quedo a disposición de ustedes, si es que creen que puedo colaborar en algo. Aclaro que no tengo ningún interés económico, aunque sí un montón de ideas.
Atte.
                                   Armando Maturano

sábado, 10 de octubre de 2015

Monumento a Perón, ¿burla o masoquismo macrista?



Argentina: elecciones 2015     


 Un monumento a Perón para sumar votos contra el peronismo

          
¿Burla, provocación o desesperación? Macri es para el peronismo  lo que fueron los  Alsogaray para Perón. Duhalde adulando a Macri en la embajada de EE.UU. La embajada solicitando reserva de lo hablado, por el papel del expresidente en el armado de una alianza Anti K.


En un acto realizado en la plaza Presidente Agustín P. Justo, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el neoliberal Mauricio Macri inauguró un monumento a Juan Domingo Perón, tres veces presidente de la Argentina y un ferviente defensor de la intervención del Estado en la economía, fundamentalmente en  áreas estratégicas como petróleo, energía eléctrica, agua, ferrocarriles, transporte aéreo y marítimo, etc. “La economía nunca es libre, o la controla el Estado en beneficio del pueblo, o la controlan las grandes corporaciones en perjuicio de este”, dijo Perón en más de una oportunidad y de diferentes maneras, en relación a los propulsores del libre mercado, cuyo líder emblemático, en aquel entonces, era Álvaro Alsogaray, como hoy lo es Mauricio Macri. Así, la desesperación de Mauricio Macri por llegar al balotaje, en las elecciones del 25 de octubre, alcanzó la parodia: un político infinitamente antiperonista recurrió a una artimaña propia del neoliberalismo, como lo es la falacia.
No deja de ser llamativo los “compañeros” de Macri en el acto, entre los que se destacan Hugo Moyano, el multimillonario dirigente de la Central General de Trabajadores (CGT), y particularmente la del peronista Eduardo Duhalde. Sorpresa…, hasta cierto punto. Repasar el libro Argenleaks, de Santiago O’Donnell, puede despejar dudas y asegurar que no se trata de nada improvisado: existe un acuerdo entre Macri y el cuestionado expresidente Duhalde, que aún tiene un importante peso en punteros y “barones” del conurbano bonaerense. En 2009, ya alejado totalmente de Néstor Kirchner y de CFK, concurrió a la embajada de los EE.UU. con el fin de exponer su pronóstico para las elecciones presidenciales de 2011. Por un lado descartó totalmente que Néstor Kirchner o CFK pudieran competir y ganar en esa contienda; se equivocó rotundamente: CFK se impuso en primera vuelta por más del 54% de los votos. Sin embargo sus predicciones en cuanto a Macri, aún siguen vigente, aunque con cuatro años de diferencia, es decir, no para las elecciones de 2011, pero habrá que ver en las de octubre de 2015. O’Donnell traduce y transcribe un segmento del cable de la embajada de EE.UU., que da cuenta de la “visita” de Duhalde:
“Expresó [Duhalde] que le tenía mucha fe al alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, haciendo notar que era relativamente joven (48 años) y que tenía fuertes vínculos con los hombres de negocios de la Argentina.”  En otras “visitas” a la Embajada, Duhalde ya se había expresado en favor del ALCA, había adulado a Bush, criticado a Néstor Kirchner y a Chávez, y elogiado a Álvaro Uribe. Pero esto no es todo. El cable de la embajada de EE.UU., que da cuenta de la reunión con Duhalde en la que habla maravillas de Macri, también dice que se le pidió al expresidente que mantuviera en reserva esa conversación. Textualmente: “Dada la posibilidad real de que este ex presidente sea el cerebro detrás del surgimiento de una alianza antikirchnerista, le pedimos y recibimos garantías de Duhalde de que de ninguna manera hará pública esta conversación.” (Santiago O’Donnell, Argenleaks, p.133) (El resaltado es mío). Si algunos no pudimos entender cómo hizo la candidata de Cambiemos para sacar casi el 30% de los votos en la localidad más peronista de la Argentina; o por qué Macri y Duhalde inauguran juntos, un monumento a Perón; quizá si entendemos este adelanto que nos da Wikileaks en uno de los 2500 cables que Julian Assange le entregó O’Donnell, quizá así podamos acercarnos un poco más a la verdad; o al menos encontremos el hilo del cual tirar.
En el acto de inauguración del monumento a Perón, el Jefe del gobierno porteño y candidato de la alianza Cambiemos, afirmó: “Quiero decirles que Perón marcó varias guías para mí en las tareas que llevo adelante, respetando ese justicialismo y esa justicia social.” (…) Cerró su discurso con una frase de la “Marcha peronista”: “todos unidos triunfaremos”. Marcha que también dice en otro de sus versos “combatiendo al capital”. Aunque hubiese sido más acertado que dijera “controlando al capital”, lo cierto es que nada es más lejano y ajeno al peronismo que Mauricio Macri. Y también es cierto: esta parodia se asemeja a una provocación que difícilmente influya en la decisión del voto ciudadano.

martes, 29 de septiembre de 2015

CFK en la ONU



CFK en la trinchera internacional: fuerte crítica a los EE.UU.


En su último discurso ante la Asamblea de la ONU, CFK no ahorró críticas: El triunfo de la Resolución “anti–buitre”. La desigualdad social a nivel planetario: el 1% de la población mundial concentra el 50% de la riqueza. Fuerte denuncia a la hipocresía diplomática de EE.UU. y a los servicios secretos. El amparo de EE.UU. al ex espía argentino vinculado al caso Nisman. Elogio a Cuba.

Si estuviéramos en los ’70, pocos hubiesen dudado en proclamar: “fuerte discurso antimperialista en la ONU”. Pero en tiempos de eufemismos alcanza con decir “múltiples acusaciones a los EEUU”, por parte de la mandataria Argentina, en la 70a  Asamblea General de las Naciones Unidas.
CFK fue contundente en su breve discurso: resaltó el reciente triunfo político, “cuando la Asamblea [de la ONU], por 136 votos positivos, decidió aprobar los principios rectores, los principios básicos para la reestructuración de las deudas externas de los países.” Luego los sintetizó: 1) la negociación de la deuda externa de un país no puede ser motivo para que el acreedor interfiera en la “política macroeconómica” del país deudor; 2) “La buena fe”. En clara alusión a los fondos buitres, a los que denominó “depredadores financieros”, quienes operan con “la complicidad de cierto sector judicial de este país” (EE.UU.). 3) “La imparcialidad en el trato equitativo (…) para que todos los acreedores sean tratados de la misma forma; 4) “La legitimidad”; 5) “la sostenibilidad, tal vez uno de los principios más importantes porque habla de pagar la deuda, pero no a costa del hambre y la miseria del pueblo, sino a través de un proyecto político y económico y de variables macroeconómicas que hagan sustentable el desarrollo y el crecimiento de una sociedad.” (Fuente: página de la Casa Rosada)
Prosiguió con lo que podríamos denominar una verdadera denuncia de la desigualdad social a nivel planetario: “quiero hablarles también de un proceso de concentración económica inédita en el mundo. Según el último informe del Fondo Monetario Internacional el 1 por ciento de la población concentra, hoy, el 50 por ciento de la riqueza. Aquí mismo, en este país –refiriéndose a EE.UU.–, que supo protagonizar el sueño americano, el sueño de las clases medias americanas, que empujaba a tantos latinoamericanos y sigue empujando, todavía, a venir aquí, donde el 1 por ciento tiene más del 30 por ciento del total de la riqueza.”
La Presidenta argentina sostuvo que tenía conocimiento que Estados Unidos estaba llevando negociaciones secretas con Irán, por un hecho muy particular: en el 2010, Gary Seymour, asesor del Departamento de Estado de los EE.UU., en materia nuclear, visitó a Argentina para pedirle que “proveyéramos de combustible nuclear a la República Islámica de Irán.” Esto permitiría a EE.UU. llegar a un acuerdo para que Irán no siguiera enriqueciendo el uranio que necesitaba para el reactor nuclear “Teherán”.
Luego recordó la firma, el 2 de abril de este año, del acuerdo entre Irán y los “5+1” y, refiriéndose al Memorándum de Entendimiento firmado entre Argentina e Irán, en el 2013, se preguntó: “¿cuál era el motivo de oponerse si las críticas que se hacían que habíamos negociado con Irán, un simple acuerdo de cooperación judicial para que el juez de la Argentina pudiera tomar declaración a los cinco ciudadanos iraníes acusados en Teherán porque hay leyes que impiden la extradición de ciudadanos iraníes? ¿Cuál es el motivo? Lo escuché hoy aquí en boca de otro presidente cuando habló de la hipocresía en materia de las relaciones diplomáticas. Mucha hipocresía, mucha geopolítica mezclada en el medio y muy poco interés por saldar la memoria, la verdad y la justicia que exigen las víctimas y sus familiares.” Pasado en limpio: CFK trató de hipócrita a la política exterior y a la diplomacia de EE.UU. La Presidenta argentina también aludió a la aprobación del Congreso argentino del Memorándum y con una nota de ironía agregó: “yo le deseo fervientemente al Presidente Obama que su Congreso, el Congreso de los Estados Unidos apruebe también el acuerdo (entre Irán y EE.UU.) Como si eso fuera poco agregó: “Nosotros somos coherentes, no es que lo que vale para nosotros no vale para los otros…”; esto, en evidente alusión a que “está bien” que EE.UU. o los 5+1 negocien con Irán, incluso en forma oculta o paralela, teniendo en cuenta que dichas tratativas comenzaron en el 2009 y que el acuerdo se firmó en abril de este año; pero según los indicios que da CFK, esa es una facultad de ciertos países poderosos; facultad de la que carecen los que no los son.
Después de referirse al caso AMIA, golpeó nuevamente a la diplomacia, pero también a los “servicios secretos externos”, y su relación con el caso Nisman. La Presidenta informó que “hemos citado en una oportunidad, hace muy pocos días, al embajador norteamericano en nuestro país, para pedir explicaciones acerca de en calidad de qué se encuentra este ex miembro de los servicios de inteligencia argentina (en referencia a Horacio Antonio Stiuso) aquí en Estados Unidos.” Él estuvo a cargo de toda la investigación de la causa AMIA desde el primer momento.
Las últimas palabras de su discurso las destinó a una variedad de temas, como ratificar “la hipocresía del doble estándar en materia diplomática”; también habló de los grupos fundamentalistas “porque cuando uno ve esas espantosas escenas donde se degüellan personas y donde uno observa claramente que hay tres o cuatro cámaras filmando la escenas…” no se trata de una filmación casera como acostumbraban a hacer grupos… No, no, acá hay un despliegue casi cinematográfico, parecería casi una película de Fancis Ford Coppola… Sería bueno que nos preguntáramos cómo, de dónde se financia todo esto.”
También reconocemos al gobierno de Estados Unidos que finalmente ha abierto su cabeza y ha comprendido que las cosas no podían seguir así”, afirmó refiriéndose a la situación diplomática de EE.UU.  y Cuba. Concluyó su discurso elogiando las políticas de los gobiernos latinoamericanos que combaten la desigualdad.

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Geometral: testaferros y deslices del ex fiscal Alberto Nisman


En periodismo suelen confundirse algunos conceptos como,  por ejemplo, el de puntos de vista. Es conocida, y repetida, la frase atribuida a Nietzsche, según la cual “No hay hechos, hay interpretaciones”. Lo cierto es que en La genealogía de la moral, Friedrich Nietzsche, postula que pretender o aspirar a la objetividad es una cuestión absurda y que lo mejor que podemos procurar es tener visiones distintas con el fin de que podamos “sacar ventaja” para un mejor conocimiento de la diversidad. Luego sentencia: sólo “hay un ver y un conocer perspectivístico”.  Es decir, puede haber tantos puntos de vista, como personas que observen o analicen un determinado hecho, supongamos, de mediana complejidad.
Sin embargo, es otro el concepto que resulta conveniente aplicar a la capacidad de los medios hegemónicos de establecer un punto de vista “que no es un punto de vista como los otros, y que, al instaurarse, instaura una disimetría fundamental donde nada será igual después. En adelante, todos los demás puntos de vista que no sean éste estarán privados de algo, recortados, mutilados.” (Pierre Bourdieu, Sobre el Estado, p. 102). Así, afirma Bourdieu, que entre dos puntos de vista, uno será “mejor” que el otro, según esté más o menos cerca de los “valores centrales” establecidos por el “geometral”, que se constituye en el punto de referencia de todo lo que se dice con respecto a un tema.
Si bien el concepto de Pierre Bourdieu se refiere al Estado y fue escrito para las clases que impartió, en el Collège de France, en los primeros meses de 1990, es de absoluta actualidad y aplicable a diferentes poderes, entre ellos, los medios de comunicación dominantes.
A la luz de esta tesis, del pensador y sociólogo francés citado, podemos analizar algunos efectos de los medios de comunicación social dominantes. Por ejemplo: Cuando el ex fiscal Nisman presentó su denuncia contra CFK y, principalmente, cuando el 18 de enero fue encontrado muerto en su departamento, nadie en la Argentina —o, si se quiere, un grupo ínfimo—, conocía la existencia de un fiscal y de una fiscalía, la “UFI–AMIA”, abocados a la investigación del atentado terrorista más trágico de la historia argentina. Pero el 19 de enero ya todo el país hablaba de Nisman y el mismo apellido resultaba algo familiar; “todos somos Nisman”. Pero el punto de referencia que lograron instalar los Grupos Clarín y Nación fue la relación directa de la muerte del ex fiscal con la acusación de Nisman. Ése fue y es el geometral a partir del cual la mayoría de los argentinos analizan el caso. Todo otro punto de vista es distinto, es inaceptable y, por mucho tiempo, difícilmente los argentinos puedan establecer otro tipo de relación entre ambos sucesos. Seguramente, será tarea de la Historia.
Como también lo será poner en su adecuado lugar las numerosas “irregularidades” que rodean la vida del ex fiscal. Otro ejemplo: cuando se dieron a conocer ciertos aspectos de la vida del Dr. Alberto Nisman, ciertamente lujuriosa, la mayoría de los argentinos, muchos de los cuales se expresaron a través de las redes, fue contundente: “quieren sacarle ‘cosas’ para ensuciarlo”, “qué tiene que ver la vida privada de Nisman con sus funciones como fiscal”. Hasta el día de hoy siguen surgiendo elementos que no hablan muy bien del ex fiscal: recientemente fueron imputadas su madre, Sara Garfunkel, su hermana, Sandra Nisman, y su secretario informático, Diego Lagomarsino, por lavado de dinero. En efecto, el juez Canicoba Corral, aseguró que de los informes dados por un banco de Nueva York, se desprende que hay depósitos de al menos 660 mil dólares, que indican “claramente que hay lavado de dinero”. Pero los exabruptos del ex fiscal no terminan allí; también se están investigando propiedades en Punta del Este…, por ahora. No hay dudas que los testaferros de Nisman no podrán justificar las irregularidades detectadas por la justicia. Lo difícil es que se llegue a saber quién puso el dinero. Ciertos servicios de inteligencia suelen ser bastante expertos y prolijos en estos temas.
Sin embargo, a pesar de todo, gran parte de la sociedad argentina sigue considerando a Nisman como una víctima, con algunos “deslices”…, pero intachable.  El “geometral” fue instalado en la cabeza de los argentinos —y, tal vez, en la de los habitantes de diferentes latitudes del mundo— y no será fácil de modificar. Acaso, tampoco interese.